‘Fallen Angels’ cuenta tres historias en paralelo. La primera sobre un asesino que decidió seguir ese camino porque no le gusta tomar decisiones. La segunda sobre la compañera de este asesino quien quiere saber si está bien o no tener sentimientos por su compañero de trabajo. Y la tercera sobre un mudo que perdió la voz por comer una piña mala cuando tenía 5 años y quiere encontrar un buen camino para seguir su vida.

Dirigida por Wong Kar-wai y fotografíada por Christopher Doyle, la película nos lleva entre estas tres historias que se juntan poco a poco. La asombrosa fotografía y la interesante historia detrás de los tres protagonistas le ganaron ocho premios en el círculo de festivales asiático.

“Are we still partners?”

Lo mejor de la película es la historia de los tres protagonistas. Son pequeños cortos que transforman la película en un largometraje cuando las vidas de estos personajes se cruzan. Por un lado tenemos al asesino, quien comienza explicando por qué se unió a la profesión de asesino a sueldo: Le da pereza tomar decisiones, así que el asesinar es fácil, ya que otra persona es quien decide quien debe morir y cuándo. Esto también se aplica a su situación sentimental. Por mucho que desee ser parte de una sociedad más normal, no puede decidir darse al amor hasta que una chica básicamente lo obliga a enamorarse de ella y, aún así, cuando llega una nueva orden es capaz de dejar el amor y su futuro por esa orden.

Luego tenemos a la asistente del asesino. La historia de ella comienza con su intriga de si está bien tener sentimientos por el compañero de trabajo. Luego nos cuenta cómo se enamora a través de la basura, de la música que oye y de los lugares donde él va y ella puede sentirse más cerca a él. Su obsesión por el asesino la lleva a buscarlo mucho tiempo, hasta que se da cuenta de que no hay nada que ella pueda hacer para llevarlo consigo.

Finalmente tenemos mi personaje favorito de la película, el mudo, cuya historia comienza al comer una piña a los 5 años y quedar sin voz. Esto le dificulta el haber conseguido un trabajo y, dado su hiperactividad por hacer algo, lo lleva a meterse en negocios ajenos, vendiendo los productos u ofreciendo los servicios de aquellos locales a la gente que pasa en la noche. Muchas veces incluso forzandolas a aceptarlos. Una de las mejores escenas que muestra su forma de ser es la del hombre al que le vende helado. Por su lado, el joven mudo también va pensando sobre el amor. Los cambios que uno toma cuando quiere ser la pareja de alguien, luego los cambios que uno toma tras el desamor. Hasta que por fin llega el momento de encontrar un nuevo amor.

Esta película maneja la historia de los tres en paralelo. Una voz en off acompaña a los personajes y sus pensamientos, sus recuerdos y sus sentimientos del momento. Mientras tanto, lo que vemos en la imágen es su forma de interactuar con el mundo, sus aventuras, su forma de actuar pese a sus deseos. Todo siempre en armonía, como siempre lo hace Kar-wai. También acompañado por la fotografía de Christopher Doyle, que aprovecha la ciudad y el neón de ese Hong Kong de la época. Con planos preciosamente compuestos y la obturación barrida que vuelve más dinámico los movimientos de los personajes y del entorno.

fallen-angels
I don’t make a lot of money, but I’m happy.

Por el lado de lo que puede parecer malo a algunos espectadores, la película utiliza mucho el recurso de la voz en off. Esto puede ser aburridor y al parecer solo de exposicion a momentos que tal vez se podían mostrar por aparte o con otro tipo de imágenes.

“I love icecream”

Ahora un poco la explicación de por qué el chico mudo es mi personaje favorito de todos.

Cuando vi la categoría comencé a pensar en personajes. Los primeros que se me vinieron a la mente fueron Lisbeth Salander (la de la trilogía de Millenium), Oh Dae-su (el de Old Boy), Bond y el chico mudo. Descarté a Dae-su primero porque a pesar de que es un personajazo, no lograba encontrar un motivo que enserio me atrajera para verlo en otra película (osea, todo está alrededor de la trama de la venganza, y sin eso el personaje no es tampoco si mismo).   Por un momento pensé en descartar al chico mudo por no poder acordarme de su nombre, pero cada vez que pensaba en descartarlo más memorias de su vida venían a mi cabeza. Pero antes de hablar de él, cuento los otros dos que faltan. Bond vino a mi cabeza como uno  de mis personajes favoritos por la relación emotiva que hay entre las películas del 007 y mi madre. Todas las 14 de los 15 Bonds que he visto fueron con mi madre antes de que muriera (siendo Spectre la primera que vi sin ella). Y a pesar de que me encanta ese personaje, no tengo esa conexión de empatía que si siento con el chico mudo. Y Lisbeth Salander se me pasó mucho por la cabeza, porque hay muchísimos momentos que me encantan de ese personaje. Tanto de la versión sueca como la de Fincher, Salander me encanta por su ingenio, por cómo esconde su amor, por su forma analítica y porque busca la manera más cool de mostrar que ella es una berraca. Pero tampoco encontraba esa parte sentimental y empática.

Ahí fué cuando elegí definitivamente al chico mudo de ‘Fallen Angels’. Era el paquete completo. Primero, su historia es cautivante, y me permitiría ver una película sólo sobre él. Es un personaje con el que podemos empatizar y conectar sentimentalmente muchas personas, pues es un tipo que siempre está luchando por hacer algo, por mostrar que a pesar de su impedimento puede valer a la sociedad, así no lo haga de la mejor forma. Es ese personaje nos invita a recibir el dolor, pero sonreír y seguir adelante porque no debemos dejar que caigamos. Y también tiene esa conexión emotiva, por las escenas de la videocámara. Me sentía personalmente conectado con cómo grababa a su padre, que era su ídolo, y por eso podía sonreír con él. Mi madre es mi idola, y esos recuerdos fotográficos que tengo son mi forma de poder sonreír con ella.

Al final se vuelven razones egoístas lo que me hacen elegirlo como el mejor personaje. Pero bueno, este reto se trata de egoísmos guiados por gustos y eso.

Imagen: Captura de pantalla ‘Fallen Angels’

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